lunes, 13 de diciembre de 2010

FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO

Les desea con amor Vivianne Alegret

jueves, 21 de octubre de 2010


Amanecí flotando sobre olas dormidas,
el vaivén me susurra que existo.......
No tengo un puerto exacto,
pero navego protegida por el manto virginal de sus brazos.
!oh Madre! que me sostienes, enséñame a esperar por los rayos del sol,
para limpiar el desamor de mis pupilas.

viernes, 10 de septiembre de 2010

ELEGIA PARA MI ALMA


Dolor que lleva el peso de mi alma,
que no tiene piedad, con mi persona,
cuanta espina se adhiere a mi corona
postrándose en el huerto de la calma.
Es un lamento, que sin duda ensalma,
esta crueldad que arruga mis pañuelos,
los desamores, que con sus revuelos,
anidan en el centro de mi estancia,
derramando ese frasco de fragancia
que enturbia los celajes de mis cielos.

Hoy siento que no estoy... y estoy inerte,
ante el fuego encendido de una hoguera,
callo, suspiro, lloro en madriguera,
ante el vacío ciego e inconsecuente.
Se va la vida frágil y latente,
ausentándose pues de tanto alarde,
se va, no porque quiera ser cobarde,
es que no tiene fuerzas, ni alimento,
para empezar el triste y nuevo intento
evitando que el tiempo se retarde.

Los nardos y amapolas se desgranan
se quedan mustios en la verja antigua,
y el olor de la brisa ya amortigua
el extenso portal de donde emanan.
Las heridas de amores, ya no sanan,
en sus profundidades hoy sangrantes,
rebullen esos humos rutilantes
que dejan huellas como cicatrices,
de aquellas horas intimas felices
sujetas con recuerdos fascinantes.

Mi alma, lleva siglos de dolores,
siglos de sufrimientos, de agonías,
de abandonos y de melancolías,
dibujados en mi de mil colores.
Las causas de mi mal: los desamores,
pero aquellos de sangre compartida,
los que brotaron de mi propia vida
y a mi vida sin causa le apuntaron
cuando con la palabra ajusticiaron
la historia de esa infancia tan vivida.

Hoy que perezco aquí, bajo la sombra,
en un frío rincón al que me anudo,
trato de resguardarme en el escudo
del místico sillón que ya me nombra.
Nada me turba hoy, nada me asombra,
dejo partir de pronto todo aquello,
lo que me lastimó, lo que fue bello,
los seres que están cerca o muy lejanos,
los dejo, los libero, con mis manos,
y me voy como carta... con un sello.

viernes, 27 de agosto de 2010

CANTO SUBLIMINAL



CANTO SUBLIMINAL

Amado, bien amado, que perfumas mis sueños
con la suave fragancia de tu lánguida voz,
en tu arrullo me llegan los naufragos costeños
que un día se citaron bajo un viento feroz.

No sabes que la sombra de tu vaga silueta,
cobija mis pesares en esta noche atroz,
cuando las musas juegan a sentirse poeta
debajo de la brisa que se esfuma veloz.

Y tú ¿dónde te escondes?¿en qué perdido abrazo?
¿A dónde fue tu alma con certero flechazo
que no puedes oir el verso que solloza?

Yo te canto en las noches desde un lugar lejano.
Imagino ese gesto estrechando mi mano
mientras tu beso tierno ya mi mejilla roza.

lunes, 2 de agosto de 2010

SOY TU SOMBRA


Me han dicho que soy tu sombra
que figuro en cualquier parte
fue tu culpa equivocarte
y hoy tu silencio me nombra.
Imagino que te asombra
ver que en un simple papel,
un número que a tropel
puede verse con mi nombre
pero no, que no te asombre
queda mucho en el tintel.

Está en el aire grabado
y por cada carretera
mi nombre como si fuera
un cartel grande colgado.
Has de mirar a otro lado
cuando vas por una senda
como el que perdió una prenda
y revisa bien el suelo,
pues soy tu sombra hasta el cielo
o has de ponerte una venda.

Me mirarás en las calles
de Miami mientras vivas,
y cuando a veces tu digas
un nombre con mil detalles,
sera mejor que avasalles
la forma de equivocarte
pues mi sombra puede darte
sin querer una respuesta
desde lejos bien dispuesta
no podrás justificarte.

Yo seguiré en tu presente
tu pasado, tu futuro,
y como sombra te auguro
mantenerme bien latente.
Difícil será en tu mente
borrarme de esta ciudad
porque la mejor verdad
que se clava como espina
es que estoy en cada esquina
ebria de felicidad.

Sombra soy de tu silueta
de tu casa, de tu carro,
del humo de tu cigarro
y hasta de tu bicicleta.
Soy la sombra que te reta
a olvidar lo que pasó,
aquel amor que quedó
prendido de tus pupilas
azules cuando destilas
que mi sombra te envolvió.

sábado, 26 de junio de 2010

jueves, 20 de mayo de 2010

LA ESPINA Y LA PENA, Selección del mes



LA ESPINA Y LA PENA

Hay una espina clavada
en el medio de mi pecho,
algo en mí vive deshecho,
se me nota en la mirada.
Es una tristeza, un nada,
un vacío, una amargura,
una extraña desventura
de los pies a la cabeza
enredada en la maleza,
es algo que no se cura.

Tu nombre vá en mi cintura,
en el talle y en mi piel,
eres como el cascabel
que provoca mi locura.
Eres la razón oscura
de toda mi enfermedad,
eres la mejor verdad
que me grita en la colina.
¿Serás acaso la espina
causa de mi soledad?

Amor loco, sin piedad,
que me llegas desde adentro.
Arranca y vete del centro
de mi pobre realidad.
Dime que no fué verdad,
apártate de mi vida,
cicatrízame la herida,
líbrame de tus antojos;
si un día vi por tus ojos
hoy estoy arrepentida.


Tanto celo sin medida
fué marchitando las rosas,
se agravaron más las cosas
sin dejar otra salida.
Una culpa, una partida,
una sensación de espera,
una lánguida quimera
que en cada uno se mece;
el dolor que se estremece
cuando el alma se lacera.

Hoy llora la primavera
con un llanto triste y tierno,
está de luto el invierno
y el otoño gime afuera.
Todo como si perdiera
la razón de la existencia,
se alegra la indiferencia
de ver lo gris que está el cielo
y un ave emprende su vuelo
dejando atrás la impaciencia.

Si no hay rango ni opulencia,
ni bienestar, ni placer,
¿Cómo puede suceder
que se imponga la advertencia?.
Invisible la conciencia
deja traslucir de un modo
lo bueno, lo malo, todo,
todo lo que a veces guardas,
lo que retienes y tardas
en sacar del mismo lodo.

Fuiste mío codo a codo
aunque ya no quede nada,
aunque tu voz apagada
susurre en otro recodo.
Hoy tus sienes grises podo
de mi dolor ambulante,
y con frase desafinaste
me desahogo en mi verso
como si un rayo perverso
cayera en mí delirante.

Qué impetuoso, qué arrogante,
qué bien me apartas de ti;
sin dudas, me convencí
que la ira es elegante.
Pero, qué importa, distante,
ya sabrás si me quisiste;
que lo que jamás previste
te invadirá como un manto:
la angustia, el dolor, el llanto
por todo lo que me hiciste.

La tranquilidad no existe
ni el olvido puede ser,
aunque exista otra mujer
hay algo que se resiste.
¿Quieres olvidar?, insiste,
que la persistencia es buena,
pero llevas la condena
de un dolor que se destina
para el que lleva una espina
y llora una misma pena.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

lunes, 21 de diciembre de 2009

LA CASA DE MIS ABUELOS


La casa de mis abuelos
se columpia y se desgaja;
se arrodilla sin ventaja
de implorar en sus desvelos.
La casa tiene en sus suelos
las lejanas estructuras,
hoy repleta de aberturas
pues sus tablas no son fijas
y ya no tiene rendijas
sino ventanas oscuras.

Ni de frente, ni de lado,
ni al mirar su patio viejo,
encuentro el rostro perplejo
de aquel lugar encantado.
El tamarindo plantado
al fondo en la gallería.
La ciruela que tenía
al lado la de cereza.
Hoy solo queda tristeza
que ronda en su cercanía.

Un caserón negro oscuro,
lánguido que se resume
en el silencio que asume
su indolente y fiel futuro.
Dolor que ya yo me auguro
ante ese pueblo que he amado;
es como duele un costado
de esquina, de mis carreras,
de esas tiernas primaveras
que en ese techo he dejado.

Pero se queda sembrado
un poema a la deriva
como la esquina que hoy viva
sangra su herida y pecado.
Se queda el llanto grabado
en las tejas de sus pelos.
Bajo diferentes cielos.
Y el dolor dice:... !tal vez!
¡será como en mi niñez…
la casa de mis abuelos!.

domingo, 8 de noviembre de 2009

miércoles, 4 de noviembre de 2009

viernes, 23 de octubre de 2009